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Dios tiene un designio para ti

(Para esta meditación necesitas la Biblia)
Tengan en cuenta el momento en que viven. Porque es ya hora de levantarse del sueño; que la salvación está más cerca de nosotros que cuando abrazamos la fe. La noche está avanzada. El día se avecina. Despojémonos, pues, de las obras de las tinieblas y revistámonos de las armas de la luz. Como en pleno día, procedamos con decoro: nada de comilonas y borracheras; nada de lujurias y desenfrenos; nada de rivalidades y envidias. Revístanse más bien del Señor Jesucristo y no se preocupen de la carne para satisfacer sus concupiscencias.
(Rm. 13, 11-14)

Hay gente que piensa que toda nuestra vida personal es fruto de una pura casualidad. Sin embargo, Dios tiene un designio sobre nuestra vida. ¿Qué problemas tenemos para creer en este designio de Dios? Que no siempre aceptamos las cosas, las circunstancias, las personas que Dios permite en nuestra vida. ¡Cuántas cosas, a cuántas personas borraríamos de nuestra vida si tuviéramos un borrador mágico! ¡Cuántas veces, aun sin expresarlo explícitamente, estamos corrigiendo -o pidiendo a Dios que corrija- nuestro carácter, nuestros acontecimientos, nuestro entorno…!

Pero esta vida nuestra, tal como es, es el plan de Dios para nosotros. Casi siempre estamos buscando caminos alternativos a los que Dios nos propone: otros padres, otro carácter, otro cuerpo… Vamos a ver a Jesucristo, su manera de entrar en la voluntad de Dios Padre y su forma de mantenerse fiel.

Lc. 4, 1-13: Las tentaciones.
¿Por qué huimos de este designio de Dios para nuestra vida? Porque esta realidad nos frustra (ejemplos: padres, hermanos, dura realidad de las mujeres en el entorno de la sierra y la selva peruana…).
Jesús sintió hambre y el diablo le dice: “Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan” (v. 3) Ha habido también frustración en la vida de Jesús. Siente hambre, no se siente satisfecho. Ante esto, el diablo le propone que sea él mismo quien le ponga remedio cambiando la realidad que Dios le quiere hacer vivir y se asegure las cosas para no pasar hambre.
¿Cómo presenta el diablo la tentación ante nosotros? “Sí, tu pasaste necesidad ante las humillaciones a las que te sometía tu padre. Tener una autoridad sobre ti es humillante. Obedecer es frustrante. Transforma las cosas para que tú seas el primero, tu seas la que manda… ¿Por qué vas a obedecer a nadie? ¿Por qué tienes que sufrir?”. No podemos ser humillados por nadie… Por eso, nosotros, siempre nos aseguraremos el respeto y la autoridad con nuestra cultura, nuestra simpatía, nuestra devoción, nuestra religiosidad, nuestro servicio… Hay quien está dispuesto a ser el último con tal de ser el primero.
También el pueblo de Israel siente hambre y se pregunta ¿Para qué nos has sacado de Egipto?. Es como si te preguntaras ¿para qué me ha creado Dios y ha hecho este designio sobre mi vida si me hace pasar hambre? Israel pide el pan, el agua, la carne… Tú buscas medios similares para asegurarte la vida.
Jesús responde. “No sólo de pan vive el hombre”. Es decir, “cierto, no me siento satisfecho: necesito amor, comprensión, amistad… pero no a cualquier precio. Mi alimento es toda Palabra que sale de la boca de Dios, de él recibo el amor, la amistad, la plenitud… El tiene un designio para mí y, viviendo en su voluntad, mi corazón se llena de gozo y de vida”

El diablo dice a Jesús: “Te daré todo el poder y la gloria de estos reinos… si me adoras” (v. 6) Una gran tentación es buscar el prestigio, la fama… ¡Cuántas veces tenemos la tentación de robar la gloria a Dios!: qué buena homilía, qué bien confiesa, qué servicial, qué amable… (Estos ejemplos son para los sacerdotes. Busquen los laicos en su propia vida y verán que cambia “el marco de la escena” pero el “guión en el teatro de la vida” es el mismo. El diablo no es nada creativo, pero muy insistente) Jesús responde: “Adorarás al Señor tu Dios y a él solo darás culto” (v. 8). Todo actividad que hacemos es para gloria de Dios, para que Dios sea bendecido.

En la tercera tentación el diablo lleva a Jesús a Jerusalén y lo pone sobre el alero del templo y le dice: “Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo” (v. 9). Es como decirle, si tú eres Hijo de Dios debes tener una historia de más poder, ¿quién va a acoger tu predicación si sólo pareces el hijo de un carpintero y de una nazarena? Si eres Hijo de Dios, debes llamar la atención… Siempre la tentación de huir de la historia que Dios ha designado para nosotros. Lo que Dios quiere conseguir de ti con su amor, no es que te conviertas en otra persona, sino que te dejes amar por él.

SI ERES HIJO DE DIOS… Es decir: SI DIOS ES TU PADRE. Todas las tentaciones dirigen su veneno contra la manifestación del amor de Dios en nuestra vida. SI DIOS TE AMA… Recuerda la tentación a los primeros hombres (representados en Adán y Eva), haz una lista de las guerras (incluidas las participadas por la propia Iglesia), incluye en esa lista las crisis económicas, los desastres ecológicos, los accidentes de tránsito… tus frustraciones personales, tus insatisfacciones… Y verás que el diablo odia a Dios y a tí, porque Dios te ama. Por eso quiere hacerte ciego ante el amor. El de Dios y el de los humanos.

Jesús vive su vida obedeciendo a Dios Padre. ¿Cómo lo hacía? ¿Cuál es su forma de discernimiento para ver la voluntad de Dios y no huir del designio de Dios para él?
Lc. 4: Desierto; 4, 42 busca un lugar solitario; 5, 16 se retiraba a los lugares solitarios donde oraba; 6, 12; y cuando pasaba momentos difíciles: 22, 39-46. Jesús busca la intimidad con su Padre.
Insiste sobre la necesidad de escuchar la Palabra: Lc. 6, 47-49; 8, 11-15. 18. 21; 10, 38-42; 11, 27.
Insiste en la oración: Lc. 10, 21-22; 11, 1-13.
Insiste en renunciar a todos los bienes: Lc. 12, 13-34; 14, 11. 33; 16, 13-15; 18, 24-30; 19, 8-10; 21, 1-4.
Todo esto prepara al hombre para vivir como Dios quiere: Lc. 9, 46-48.

El diablo no quiere que te revistas de Cristo, sino de tu propia carne.
Estas son tus armas:
Escucha de la Palabra y vida de Oración: Esto es revestirse de Cristo. Rm. 13, 14
Vida de Pobreza y Sencillez: Esto es no preocuparse de la carne para satisfacer sus concupiscencias. Rm 13, 14
Toda esta renuncia se hace para que nada ocupe tu corazón, ni tus inquietudes, ni tu tiempo, ni tu capacidad… para consagrarte al Señor. Consagrarse a Dios es entregarlo todo por seguir a Jesús, porque él es el Camino.

Para la oración personal:
(Párate e invoca, con las manos extendidas, al Espíritu Santo. Pídele que se compadezca de tí y abra tu mente. Lee estos capítulos por escenas. Cierra tus ojos y revive mentalmente la escena que has leído. Vé lo que hacen los personajes que intervienen. Escucha lo que dicen. Participa tú también hablando con ellos. Anota lo que has oído y lo que has visto. Dá las gracias a Dios y sigue leyendo. Vuelve a repetir el mismo proceso. Si te distraes con otros pensamientos o preoccupaciones, párate, extiende tus manos y pide ayuda al Espíritu Santo. No tengas prisa. Disfruta de la contemplación. Si no te da tiempo, adapta tu horario o continúa mañana.)
Lucas, capítulos 22 y 23.

One Response to “Dios tiene un designio para ti”

  1. fernado felix felix dice:

    gracias hermanos por mandarme mensajes muy hermosos, dios los siga bendiciendo por que de esa manera se sigue evangelizando, has ta pronto

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